Tabla de Deberes

velas3

Por la mañana, apenas hayas abandonado el lecho, te santiguarás y dirás así:  “En el nombre de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén”. Entonces, puesto  de rodillas o de pie, dirás el Credo y el Padrenuestro. Si quieres, puedes orar brevemente así: ” Te doy gracias, Padre celestial, por medio de Jesucristo,  tu amado Hijo, porque  me has protegido durante esta noche de todo mal y peligro, y te ruego que también durante este día me guardes de pecados y de todo mal, para que te agrade todo mi obrar y vivir; pues en tus manos me encomiendo a mí  mismo,  mi  cuerpo  y  mi  alma  y  todo lo  que  tengo.  Tu  santo  ángel me acompañe para que el maligno no tenga ningún poder sobre mí, Amén .” -Y luego dirígete con gozo a tu labor, entonando quizás un himno, o lo que tu corazón te dicte.

Por la noche, cuando te retires a descansar, te santiguarás y dirás así:   ” En el nombre de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, Amén”. Entonces,    puesto de rodillas o de pie, dirás el Credo y el Padre nuestro. Si quieres, puedes orar brevemente así:   “Te doy gracias, Padre celestial, por medio de Jesucristo, tu amado Hijo, porque  me  has  protegido benignamente en este día, y te ruego que me perdones todos mis pecados, donde cometí un mal, y me guardes benignamente en esta noche; pues en tus manos me encomiendo a mí mismo, mi cuerpo y mi alma y todo lo que tengo. Tu santo ángel me acompañe para que el maligno no tenga ningún poder sobre mí. Amén “. Luego descansa sin más y tranquilamente.

Cómo la familia debe enseñar a los de su casa la bendición y acción de gracias:

Tanto los niños como los criados se acercarán a la mesa con las manos juntas y reverentemente, dirán así: “Los ojos de todos esperan en ti, Señor, y tú les das su comida a su tiempo. Abres tu mano y colmas de bendiciones a todo ser viviente”. Luego recitarán el Padrenuestro y esta oración: ” Señor Dios, Padre celestial: Bendícenos y bendice estos tus dones, que de tu gran bondad recibimos. Por Jesucristo, nuestro Señor “. Amén.

Acción de Gracias.

 Así también, después de haber comido, dirán igualmente con reverencia y con las manos juntas: ” Dad gracias al Señor, porque es bueno; porque para siempre es  su  misericordia.  Él  da  alimento  a  todo  ser  viviente;  a  la  bestia  su mantenimiento, y a los pequeños cuervos que claman. No se deleita en la fuerza del caballo, ni se complace en la destreza del hombre. Se complace el Señor en los que le temen, y en los que esperan en su misericordia “. Entonces orarán el Padrenuestro, añadiendo la siguiente oración:   ” Te damos gracias, Señor Dios Padre, por Jesucristo, nuestro Señor, por todos tus beneficios:  Tú que vives y reinas por todos los siglos “. Amén.